La expedición de 14 de Junio y su impacto en la dictadura trujillista

Han pasado 62 años y todavía el pueblo dominicano recuerda aquel 14 de junio de 1959, día en el que 198 hombres de distintas nacionalidades se lanzaron en una expedición que implicó sacrificar sus vidas a cambio de ponerle fin al régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo.

La “Gesta gloriosa de Constanza, Maimón y Estero Hondo”, como también se le llama a la heroica expedición, fue el tercer movimiento antitrujillista que intentó liberar al pueblo dominicano de la dictadura que se prolongaba desde 1930.

A pesar de que este esfuerzo fue derrotado a manos del Ejército y la Fuerza Aérea del déspota, que los superaban en número hombres y armas, concluyendo en la tortura y asesinato de los involucrados, logró encender la “llama augusta de la libertad” en el pueblo dominicano.

Junto a los dominicanos se unieron también expedicionarios de Guatemala, Puerto Rico, Estados Unidos, España, Cuba y Venezuela, quienes por igual perseguían un objetivo común: combatir la peor dictadura unipersonal del continente.

De las inhumanas torturas a las que fueron sometidos los expedicionarios que fueron apresados por el régimen sólo sobrevivieron los dominicanos Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas, Francisco Medardo Germán y los expedicionarios cubanos Pablito Mirabal y Delio Gómez Ochoa. Este último, 62 años después, es el único que sobrevive.

Pisan tierra dominicana
La expedición, organizada por el Movimiento de Liberación Dominicano en conjunto con los pueblos de Venezuela y Cuba de aquel entonces, resultó en la acentuación de la oposición política nacional e internacional contra el régimen trujillista.

Mucho antes de poner en marcha la operación, el grupo de guerrilleros ya recibía entrenamiento militar en el campamento situado en la finca “Mil Cumbres” de la provincia Pinar del Río, en Cuba. Otro grupo se entrenaba paralelamente en “Madruga”, ubicado en La Habana, capital del país.

La preparación en suelo extranjero permitió a los insurrectos tener mayor facilidad de planificación, acción y entrenamiento, evitando que se les acusara de conspiración contra la estabilidad del gobierno dominicano.

El 14 de junio de 1959, después de reunir suficientes fondos, armamento y personas para la batalla, llegó el momento esperado: acabarían con la represión de Trujillo de una vez por todas. Eran las 6:20 de la tarde cuando empezó a avistarse por los aires el primer grupo de guerrilleros a bordo de un avión que exhibía las siglas de la Fuerza Aérea de Trujillo para pasar desapercibido.

Apoyados por Fidel Castro y dirigidos por el comandante en jefe del Ejército de Liberación Dominicana, Enrique Jiménez Moya, pisaron suelo dominicano, específicamente en el aeropuerto militar de Constanza, un total de 56 combatientes.

En los planes estaba que el aterrizaje se efectuara en San Juan de la Maguana, sin embargo, las condiciones atmosféricas obligaron al piloto venezolano Julio César Rodríguez y al excapitán de la Fuerza Aérea Dominicana, Juan de Dios Ventura Simó, a descender en el norte del país.

Inmediatamente arribaron, los combatientes intercambiaron disparos con militares que se acercaban a la aeronave para averiguar sobre el aterrizaje. Los guerrilleros abandonaron rápidamente el avión y se internaron en las montañas, un grupo de 36 hombres se refugiaron en El Río y Tireo, mientras los restantes se dirigieron a Los Botados.

Según los planes, la llegada del avión debía hacerse simultáneamente con la de dos lanchas conducidas por otros expedicionarios, no obstante, el desembarco marítimo se efectuó seis días después por las trabas que se presentaron.

Los que llegaron primero tenían instrucciones de no luchar hasta que anclaran los expedicionarios restantes en las lanchas, sin embargo, se enfrentaron a constantes persecuciones por parte de tropas trujillistas que les costaron la vida.

Para el día 19 ya habían sido capturados y liquidados 20 guerrilleros, un día después eran 42 los muertos y dos los presos, incluyendo entre los muertos al piloto Juan de Dios Ventura Simó.

El 20 de junio un total de 121 hombres llegaron a Maimón en la lancha “Carmen Elsa”, comandada por José Horacio Rodríguez. Paralelamente en Estero Hondo desembarcaban 48 expedicionarios que viajaban en la nave “Tinina” con José Antonio Campos Navarro como comandante.

SEPA MÁS

Monumento.
Los restos de los expedicionarios permanecían en el Panteón Nacional hasta 1972, fecha en la que se construyó el monumento en su memoria ubicado en el Centro de los Héroes, donde también se conservan las cantimploras, botas, banderas y otros objetos de los expedicionarios para el recuerdo de las próximas generaciones.

Sus ideales.
En honor a la valentía y heroísmo de estos combatientes, un año más tarde se organizó el movimiento clandestino “14 de Junio” que adoptó sus ideales, y se levantó un monumento para reconocer la intrépida hazaña.

FUENTE : LISTIN DIARIO

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